4 luni, 3 saptamini si 2 zile (2007)
Rumania
113 min.
Cristian Mungiu
 
 
 
Cristian Mungiu
Oleg Mutu
No disponible
Anamaria Marinca, Laura Vasiliu, Vlad Ivanov, Alex Potocean

 
 

Ganadora de la Palma de Oro a la mejor película en el Festival de Cannes, 4 meses, 3 semanas, 2 días es un filme estremecedor y directo, que no necesita asumir postura alguna frente a un tema difícil como el aborto para ser completamente honesto.

Con un mínimo de producción, renunciando a la música como elemento y con un absoluto dominio de los espacios claustrofóbicos, Cristian Mongiu nos lleva cámara en mano a la Rumania de 1987, regida por Nicolae Ceausescu, caracterizada por el férreo control de las actividades de sus ciudadanos y la restricción de libertades.

En medio de ese ambiente restrictivo, Gabita (Laura Vasiliu), una frágil universitaria, ha decidido practicarse un aborto que podría costarle años en prisión, dado que su embarazo ha superado los tres meses —el título de la cinta lo dice todo—. Otilia (Anamaria Marinca), su amiga y compañera de cuarto en el campus, se echa a cuestas la responsabilidad de contactar al carnicero que hará el trabajo (Vlad Ivanov), rentar una habitación de hotel donde se realizará el procedimiento y acompañar a su amiga hasta el desenlace.

La cinta fluye naturalmente, sin detenerse a reflexionar y al mismo tiempo sin dar tiempo a que el público haga un juicio moral, en el entendido de que en la vida real no siempre hay opciones; hay cosas que deben hacerse y lo único que cuenta es el dinero y el apremio. La naturalidad de las actuaciones se traduce en momentos de intensa crudeza y sobrecogimiento con los cuales resulta imposible no conectarse.

A diferencia de los cortes que obvian los trances delicados, Mongiu opta por largos planos-secuencia en los que simplemente deja que las cosas sucedan. Tal honestidad, este desarrollo casi en tiempo real, no podría ser rematado con mojigaterías; así que llegado el momento de mostrar, la cinta muestra.

Y con todo, no hay muchas reflexiones qué hacer. No es en este contexto totalitario donde pueda encontrarse el más mínimo discurso , a favor o en contra del derecho a decidir. Acaso, el guión se decanta por la solidaridad que cabe entre dos mujeres en un ambiente donde todo el tiempo se huele la desconfianza y todos sospechan de todos; acaso por el patético papel que juegan los dos personajes másculinos más visibles en esta historia.

Una muestra de que no es necesario abrazar causas, señalar culpables y llorar víctimas para cimbrar sensibilidades. Un relato sobre lo humano; simplemente eso, sobre lo humano.