In her shoes (2005)
Estados Unidos
130 min.
Curtis Hanson
 
 
 
Susannah Grant, basada en la novela de Jennifer Weiner
Terry Stacey
Mark Isham
Cameron Diaz, Toni Collette, Shirley MacLaine, Mark Feuerstein, Anson Mount, Richard Burgi, Candice Azzara, Brooke Smith, Eric Balfour

 

En sus zapatos fue una película equívocamente encasillada por algunos críticos como una chick flick, categoría en la que se supondría están colocadas todas aquellas cintas dirigidas al público femenino. Si tal género existe, el chick flick vendría a ser, en un plano de menosprecio el equivalente fílmico de las novelas rosas.

Sin embargo, el trabajo de Curtis Hanson —antes realizador de Los Ángeles al desnudo— está por encima de la expectativa, si bien es cierto que su historia está basada en un best seller de Jennifer Weiner, cuyo público es también mayoritariamente femenino.

La primera parte recurre al estereotipo simple. Maggie (Cameron Diaz) es una mujer joven, rubia, guapa, holgazana y estúpida. Su hermana Rose (Toni Collette) no es particularmente bella, usa anteojos, es introvertida, pero es una abogada de Princeton que trabaja en una firma de primer orden de Filadelfia.

El hecho de que la primera sea una paracaidista, pues ante su imposibilidad de mantener un trabajo tiene que quedarse a vivir en la sala de sus familiares, genera una pelea que las separa a ambas.

Sin dejar de tener un aire predecible, el filme se transforma sustancialmente hacia la segunda mitad. Ambas hermanas cambian, pero cada una lo hace por su lado, ayudada por sus propias circunstancias, sin necesidad de que el detonador sea la muerte de algún familiar o de que se embarquen en un viaje de redescubrimiento que las regresa más unidas que antes y bla bla bla.

En realidad, Maggie no abandona su condición de sanguijuela, pues se muda a Florida, a casa de su abuela materna, una mujer a la que ni siquiera conoce, muy bien interpretada por una Shirley MacLaine que no necesita de una sola cursilería o de soltar una sola lágrima para convencer de lo que hace.

No obstante, al final uno descubre que la banalidad y estupidez del personaje de Cameron Diaz responden más a problemas reales que a su cabello rubio, y que la nula vida personal de su hermana es más consecuencia del tiempo que pasa en el trabajo que a un simple lugar común sobre las feas inteligentes.

La simpleza del guión no es obstáculo para que la cinta resulte disfrutable; las actuaciones de Toni Collette, Shirley MacLaine y aun la de Cameron Diaz (quien empieza a repetirse un poco) compensan los pequeños grandes fallos del filme.Pese a que su estreno llega muy al final del año, En sus zapatos puede ponerse entre lo que vale la pena del 2005.

A veces simple es bueno