Meet the Fockers (2004)
Estados Unidos
115 min.
Jay Roach
 
 
 
John Hamburg, James
Herzfeld, Marc Hyman
John Schwartzman

Randy Newman

Ben Stiller, Robert De Niro,
Dustin Hoffman, Teri Polo,
Barbra Streisand, Blythe Danner

 

Cuatro años después de haberse conocido y luego de haberse hecho a la idea de la boda entre Greg Focker (Ben Stiller) y su hija Pam, el rudo ex agente de la CIA, Jack Byrnes (Robert De Niro), y su esposa acceden a viajar a Detroit para conocer a sus consuegros: Bernie (Dustin Hoffman), un padre liberal y viejo abogado, que cuida de la casa y Roz (Barbra Streisand), una terapeuta sexual para la tercera edad.

Se trata de sólo un fin de semana, pero Greg intenta convencer a sus padres de que en esas 48 horas se muestren un poco menos espontáneos de lo que son ante la familia de su novia, principalmente ante su duro y conservador suegro, a fin de evitar un choque que termine con la cancelación de la boda.

Los Fockers es una cinta divertida, muy entretenida, pero sin duda menor a La Familia de mi Novia, rodada cuatro años atrás, en la que el fin de semana de Greg con sus suegros es un infierno.

El contraste entre la rigidez de los Byrnes y la ideología sesentera y desenfadada de los Fockers es, por supuesto, el punto detonante de la comedia; no obstante, varias situaciones resultan un tanto inverosímiles, menos naturales en su desarrollo que las de la primera parte, en la que el mal sino que parecía perseguir a Stiller era más un resultado de las torpezas que cometía en su esfuerzo desmedido por agradar a su suegro.

En ésta, los chistes escatológicos no terminan de funcionar; lo que hace tiempo era un recurso fresco, parece haberse convertido en constante de la comedia estadounidense.

Uno no termina de entender tampoco qué papel juegan un perro chihuahua y un gato siamés que parecen metidos con calzador en la película, además de que el fin parece demasiado anunciado, ya que varios minutos antes del fin de la cinta uno puede adivinar perfectamente el desenlace.

Sin embargo, la química en pantalla de Stiller, Hoffman, De Niro, y Streisand saca adelante el filme.

Los Fockers funciona bien si lo que se pretende es pasar un rato entretenido, sin mayores pretensiones, y si se está dispuesto a reírse de dos o tres absurdos y quedarse con un final feliz que une a dos familias completamente incompatibles.