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Película escrita, dirigida y producida por Baz Luhrmann, en 2001, Moulin Rouge muestra perfectamente el ambiente que se vivía en París de 1900, con un escenario totalmente impresionista, que me recuerda las pinturas de Pierre-Auguste Renoir y algunos carteles de Toulouse Lautrec, con sus bailarinas de cancán .
Es magnifica la conjunción que hace Luhrmann entre lo viejo y lo moderno, la mezcla de canciones, planos y diálogos.
Quién podría imaginar que en un filme musical, sobre una antigua historia romántica, se oyeran canciones como “Like a Virgin” (de Madonna) y “Roxanne” (de The Police), esta última, versión tango, que en lo personal es el mejor corte sonoro de la cinta.
Qué decir de las actuaciones y las interpretaciones musicales por parte de Nicole Kidman quien protagoniza a la prostituta más cotizada del Moulin Rouge llamada Satine; e Ewan McGregor, actor que ejecuta el papel de Christian, un bohemio escritor quien cae enamorado perdidamente de Satine.
Sin embargo como en todas las historias de amor, en Moulin Rouge hay dolor, decepción, problemas y desventuras, pues existe un millonario duque, encarnado por Richard Roxburgh, que hará lo imposible por comprar el amor de Satine, o al menos intenta conseguir su cuerpo, sin saber que algo más fuerte que el amor los separará.
Nunca me han gustado los largometrajes musicales, sin embargo Moulin Rouge es una de las mejores cintas de este género que he visto, después de Romeo + Juliet (Baz Luhrmann, 1996), pues muchos espectadores compartirán conmigo lo atractivo que es tener canciones de los ochenta a lo largo del filme.
No resta más que decir que Moulin Rouge es una obra de arte, con buena iluminación, fotografía, baile, canto, ambientación, vestuario, narración y muy ágil en su edición, que se va como agua entre los dedos.
Muy recomendada para toda la familia pues divierte ampliamente, aunque en lo personal exageraron el tamaño real del cabaret, pero tal vez lo hicieron intencionalmente.
Si son sentimentales les sugiero que se preparen con una caja de pañuelos desechables para el final. |