Paris, je t'aime (2006)
Francia, Alemania, Suiza, Liechtenstein
120 min.
Olivier Assayas, Frédéric Auburtin, Gérard Depardieu, Gurinder Chadha, Sylvain Chomet, Joel Coen, Ethan Coen, Isabel Coixet, Wes Craven, Alfonso Cuarón, Christopher Doyle, Richard LaGravenese, Vincenzo Natali, Alexander Payne, Bruno Podalydès, Walter Salles, Daniela Thomas, Oliver Schmitz, Nobuhiro Suwa, Tom Tykwer, Gus van Sant
 
Emmanuel Benbihy, Bruno Podalydès, Paul Mayeda Berges, Gurinder Chandha, Gus van Sant, Ethan Coen, Joel Coen, Walter Salles, Daniella Thomas, Christopher Doyle, Gabrielle Keng, Kathy Li, Isabel Coixet, Nobuhiro Suwa, Sylvain Chomet, Alfonso Cuarón, Olivier Assayas, Olivier Schmitz, Richard LaGravenese, Vincenzo Natali, Wes Craven, Tom Tykwer, Gena Rowlands y Alexander Payne, basados en una idea original de Tristan Carné
Bruno Delbonnel, Pascal Marti, Eric Gautier, Pascal Rabaud, David Quesemand, Pierre Aïm, Eric Guichard, Tetsuo Nagata, Gérard Stérin, Franck Griebe, Jean-Claude Larrieu, Denis Lenoir, Michael Seresin, Matthieu Poirot-Delpech, Michel Amathieu, Maxime Alexandre
Catalina Sandino Moreno, Sergio Castellitto, Miranda Richardson, Leonor Watling, Juliette Binoche, Willem Dafoe, Nick Nolte, Maggie Gyllenhaal, Fanny Ardant, Wes Craven, Elijah Wood, Alexander Payne, Natalie Portman, Gérard Depardieu, Bob Hoskins, Ben Gazzara, Steve Buscemi

 

París de solitarios, de minorías religiosas y sexuales, de turistas y locos, de inmigrantes y, por supuesto, de amantes. Esta película francesa de la productora Claudie Ossard (la misma de Amelie), agrupa 18 cortometrajes de distintos directores del mundo, que no sólo se remiten al amor para hablar de la ciudad de la luz.

Los escenarios de las historias suponen 18 distritos de la ciudad habitados por personajes que, en su mayor parte, conmueven. Esta conmoción linda en algunas historias con la cursilería y en otras, con lo sublime.

El contraste de estilos artísticos entre directores, así como de escritores, permite al publico elegir historias favoritas y distinguir algunos discursos de enorme fuerza. Las hay, pero no sólo se trata de un conjunto de bonitas postales.

Agrupar todos estos estilos supone una tarea difícil, también darles un orden. La afinidad entre uno y otro relato determina su sucesión en pantalla: de lo más sencillo a lo más extraño. Es en la sencillez y brevedad de los primeros cortos, donde la película se engancha.

Corresponde a Walter Salles, una de las historias más sugerentes y crudas. La protagonista es Catalina Sandino (María llena eres de gracia), una madre que deja a su bebé en una guardería para trabajar como niñera en uno de los distritos más elegantes de la ciudad. El parlamento de la actriz se limita a una canción de cuna, que deja saber más de lo que pudo conseguir un monólogo.

En el otro extremo se sitúa Wes Craven, quien en el panteón de Pere Lachaise escenifica una escena de recién casados. El escritor Oscar Wilde se muestra como el fantasma conciliador para que los amantes puedan hacer el amor esa noche. La obviedad.

Es inevitable recordar Realmente amor (2003), película que agrupó historias de amor con finales felices en temporada navideña, sin embargo, en París, te amo, acaso la mitad de las historias tiene este tipo de desenlace. Buen ejemplo es la del sudafricano Oliver Schmitz, sobre la muerte de un inmigrante.

Al atractivo conjunto de directores: Alexander Payne, Alfonso Cuarón, Isabel Coixet, Gus Van Sant, Walter Salles y los hermanos Cohen, entre otros; se suma el de los actores, la mayor parte de ellos franceses, más nombres reconocibles de Hollywood: Natalie Portman, Steve Buscemi, Nick Nolte, Elijah Wood, Willem Dafoe.

La comparación de la película con una bolsa de golosinas no es trivial: comedias, dramas, romances interraciales, de gays, de vampiros y de locos. Los hermanos Cohen se permiten un divertimento con Steve Buscemi, un turista que no habla una sola vez en la historia surrealista que acontece en el metro parisino.

El director Alexander Payne, autor del último corto, se permite una evocación poética para los solitarios en París. Quien haya vacacionado de ese modo en la ciudad, no podrá evitar un recuerdo nostálgico de la capital francesa en el monólogo de la actriz Margo Martindale. Esta historia vale el precio del boleto.