Infantiles, los mejores videos para peques (2007)
México
90 min. aproximadamente
No disponible
 
 
 
No disponible
No disponible
No disponible
No disponible

 
 

La escena del ogro Shrek y su burro, cantando y bailando la canción del "Za Za Za", en 2003, es un clásico del cine-video pirata. También es el prototipo en el que se basan los subproductos de la piratería hecha en casa, imposibles de encontrar en los anaqueles de los almacenes de prestigio.

A unos años de ese fenómeno, estos divertimentos han consolidado su mercado más allá de los puestos semifijos y ambulantes. En el Metro de la Ciudad de México, diseñado para el transporte público, los ciegos y minusválidos que antes recorrían los vagones con un triste repertorio de canciones, son especie en peligro de extinción. La miseria en concubinato con el avance tecnológico, les arrebataron su territorio. Si se trata de conseguir dinero, lo de hoy son las mochilitas con amplificador integrado y un reproductor de CD portátil.

Entre estas producciones hechas por aficionados al videotape, hay una muy reciente: Infantiles, los mejores videos para peques. La colección de 37 videos enlista éxitos de la radio con melodías pegajosas y emotivos mensajes para niños de amplio criterio: "Agárrala pégala", "Desnúdate" y "Frigidona", por ejemplo.

La historia del arte es la historia del plagio. La de la piratería también. Pero estos plagios a veces generan adefesios. Es el caso de estos videos. La bienvenida a esta pesadilla la da un pollito de plumas rosas que entona de manera espantosa, la no menos abominable canción de "Rebelde". Su voz tipluda y desafinada la hace el ave animada más odiosa después de Piolín.

En otro video, los dos mil pingüinos de la película Happy Feet se tropicalizan en una canción de reggaetón. No sólo eso, sino que además sincronizan su coreografía con el ritmo de moda. Uno de ellos, con greñas amarillas en las sienes, parece ser el jefe y es quien canta las partes importantes. Luego aparece un perro con mochila azul balbuceando el "Chacarrón", canción infame que acá se titula "Cachorrón".

Todos los personajes del universo de Walt Disney se confabulan en esta orgía de mal gusto y reggaetón: desde los cochecitos de la película Cars, hasta Simba, Alicia en el país de las Maravillas y La Sirenita, a la que su labiudo cangrejo le canta lo bien que la pasó con ella en la noche.

La selección contiene animaciones de Internet estelarizadas por personajes nauseabundos como un sapo morado con gorra de aviador, un gorila que baila pasito duranguense y unos moluscos que hacen del mar un coito permanente con músicas en remix. ¿Estamos ante una nueva intertextualidad entre la música y el cine? Quién sabe.

La piratería obliga al consumidor a reflexionar sobre sus gustos, porque lo enfrenta a productos que antes eran inconcebibles. También lo coloca ante nuevas formas de consumo y qué paradoja, ante mercancías aberrantes, pero originales.