Shrek the Third (2007)
Estados Unidos
92 min.
Chris Miller, Raman Hui
 
 
 
Andrew Adamson, Howard Gould, Jeffrey Price, Peter S. Seaman, J. David Stem, David N. Weiss, Jon Zack, basados en el libro de William Steig
Harry Gregson-Williams
Mike Myers, Eddie Murphy, Cameron Diaz, Antonio Banderas, Rupert Everett, Justin Timberlake, Julie Andrews, John Cleese, Cheri Oteri, Ami Poehler, Maya Rudolph, Amy Sedaris. Voces en español de Alfonso Obregón, Eugenio Derbez, Dulce Guerrero, Ricardo Tejedo, Rosanelda Aguirre, Maynardo Zavala, Enzo Fortuny, Jesús Barrero, Arturo Mercado, Irwin Daayan, Daniel Cubillo, Mario Arvizu, Gabriela Cárdenas, Rossy Aguirre, Carla Castañeda, Verónica López Treviño

 

Shrek le hizo mucho bien al cine infantil, que hasta 1995 (con el estreno de Toy Story) había sido monopolizado por las sosas historias de sirvientas princesas salvadas por caballeros gallardos en un mundo en el que la virtud y la corrección parecían ser lo único valioso.

Pese a lo que muchos han asegurado, si bien Shrek 2 (2004) fue antes que otra cosa una consecuencia del éxito económico de la primera parte, también conservó intacto el espíritu subversivo y festivo de ésta, añadiendo personajes y elementos que permitían seguir el juego de romper con los estereotipos.

Dreamworks ha caído, sin embargo, en la dinámica mercantilista que se proponía cambiar y ha producido una tercera parte poco imaginativa que muestra, sin ninguna duda, que la novedosa fórmula se ha agotado.

Los personajes no han dejado de ser simpáticos, pero han perdido su frescura y su altanería pasadas, en aras de convertirse en elenco fijo de una historia que no logra enganchar y que se agota en una sucesión de gags, no siempre efectivos.

Esta vez, el rey Harold ha caído gravemente enfermo, por lo que Shrek y Fiona tienen que tomar temporalmente el lugar de reyes de Muy Muy Lejano. Ante la inevitablemente muerte del monarca, Shrek aparece como el lógico heredero del trono, lo cual lo aterroriza, de modo que se embarca en un viaje para encontrar al segundo en la línea de sucesión para que se haga cargo del reino.

Mientras esto sucede, el Príncipe Encantador decide dar un golpe de Estado, con un ejército formado por los villanos de los cuentos infantiles más populares, en tanto que Fiona y otras heroínas como Blanca Nieves, Bella Durmiente y Cenicienta preparan la defensa del castillo.

El caso es que hay varios elementos que ya no funcionan tan bien. La dualidad de Fiona como princesa perfecta y al mismo tiempo mujer moderna liberada se ha perdido por completo, para efectos de meterla en los bretes de la maternidad, mientras que la química entre Shrek y Burro ha dejado de ser tan hilarante, para dar paso a un intercambio de insultos entre este último y el Gato con Botas de Antonio Banderas, que quedan en un plano bastante secundario.

En síntesis, hablamos de momentos salpicados de humor irreverente, como los diálogos divertidamente inverosímiles entre los supuestos adolescentes de este mundo de facha medieval, pero sólo eso. El guión no da suficiente juego al equipo de heroínas que levantan un poquito el flojo nivel de la trama, ni se esfuerza en hacer más reconocibles los rasgos característicos de los malos del cuento. Ni siquiera la banda sonora resulta tan buena como en las dos primeras cintas.

El arte digital es quizás el departamento en el que menos sale debiendo la cinta; no hay duda de que los episodios de esta trilogía siguen siendo el ejemplo para otras cintas infantiles que emplean la animación generada por computadora, pero en poco tiempo esto dejará de ser suficiente.

Aunque ya se sugiere que habrá una nueva cinta para 2010, si se toma como parámetro lo exhibido en ésta, lo que viene parece poco alentador. Pensándoselo bien, y con tiempo para trabajar en un guión, el Gato con Botas podría bastarse para un proyecto interesante y taquillero. Ya veremos.