 |
Una vez más Tlatelolco es el escenario para desarrollar una historia mexicana, pero en esta ocasión no es de política ni de disturbios estudiantiles, sino una comedia muy interesante que muestra cuatro situaciones y cuatro etapas diferentes de la vida, me refiero a la cinta Temporada de patos dirigida en el año 2004 por Fernando Eimbcke, quien trabajó en equipo con Paula Markovitch para realizar el guión.
La historia narra los periodos que muchos adolescentes y adultos han vivido alguna vez, y con los que muchos podemos sentirnos identificados o al menos conocemos a alguien que ha experimentado lo mismo que los protagonistas.
Flama (Daniel Miranda) y Moko (Diego Cataño) de 14 años de edad, son amigos desde pequeños. La madre de flama tiene que salir y los deja solos en casa. Los chicos deciden pasar un domingo completamente divertido, pues ya tienen su videojuego favorito, revistas porno, refrescos, pizza a domicilio y lo mejor: están completamente libres de la autoridad paterna.
Rita (Danny Perea) quien es la vecina de Flama, Ulises (Enrique Arreola) el repartidor de pizzas y un apagón eléctrico, se combinan para romper la armonía de lo que prometía ser un placentero descanso y revelar temas como el divorcio, la soledad, la confusión entre el amor adolescente, la amistad, así como la frustración en la vida adulta. Según Fernando Eimbcke Temporada de patos es una película que demuestra que cuando la luz se va, podemos ver las estrellas.
La cinta es divertida y llamativa, pues fue realizada completamente en blanco y negro, tal vez para trasmitir el tedio que se puede percibir cuando no se tiene nada que hacer un domingo entero, esto para algunos espectadores puede volver a la película un poco lenta, sin embargo creo que ese fue el objetivo de Eimbcke, trasmitir lo mismo que sienten los personajes, un completo aburrimiento y ocio total.
Fernando Eimbcke es reconocido en el mundo de los videos musicales y Temporada de patos fue su primer largometraje, que en lo personal le salió muy bien, sin embargo, lo que puede manchar un poco el trabajo de los actores y del propio cineasta, es que no se cuido el sonido en directo, pues está muy bajo, eso hace que Temporada de patos no sea el excelente filme que el director buscaba.
Así que le sugerimos a Fernando Eimbcke que le de un jalón de orejas a Antonio Diego para que el próximo proyecto que realicen juntos sea completamente bueno o simplemente se busque a otro sonidista. |