The Last Kiss (2006)
Estados Unidos
115 min.
Tony Goldwyn
 
 
 
Paul Haggis; basado en el guión de Gabriele Muccino para la película "L'ultimo bacio"
Tom Stern
Michael Penn
Zach Braff, Jacinda Barrett, Casey Affleck, Rachel Bilson, Michael Weston, Blythe Danner, Tom Wilkinson, Eric Christian Olsen, Lauren Lee Smith, Marley Shelton, David Haydyn-Jones, Cindy Sampson, Harold Ramis

 
 

Un esquema más o menos general de la vida de las personas, puede expresarse de la siguiente manera: uno nace, crece un poco y tiene amigos; con el tiempo algunos de esos amigos se casan; después a esos amigos les nacen hijos; con los años, los padres de esos amigos o los propios mueren; los hijos de aquellos amigos se casan y entonces nos damos cuenta de que ya somos viejos; llegan los nietos y al poco rato, nosotros o nuestros amigos comienzan a morir de uno en uno. Así de rápido pasa todo.

El proceso que nos lleva a viejos acarrea ciertas angustias. A fuerza de alguna costumbre, por ejemplo, se nos ha convencido de que existe la llamada crisis de los 30 años. Unos la viven y otros no, pero sea como fuere, es un tema que permite explorar con amplitud las posibilidades de elección que enfrentan las personas jóvenes frente al umbral de la vida adulta: realización profesional, aventuras por el mundo, vida en matrimonio, hijos, etcétera.

Todo esto viene a cuenta por The last kiss (2006), película dirigida Tony Goldwin y titulada en México como Un beso más. Los créditos aseguran que es una cinta basada en L'ultimo bacio (2001), del director Gabriele Muccino. Habría que decir más bien que se trata de una copia parcial, a ratos calcada de la italiana original y en otros con ciertas licencias, omisiones y cursilerías al estilo del cine gringo.

Es tan odiosa como inevitable la comparación entre las dos películas, pero ni modo. Para su realización en la versión estadounidense, el guión de Muccino fue ligeramente intervenido por Paul Haggis, pero no así la dirección de arte o los escenarios en algunas locaciones. Puede decirse que clonaron con cierta fortuna escenas y situaciones clave, pero el efecto dramático perdió su fuerza original.

Mientras L'ultimo bacio es una comedia que trata simultáneamente las situaciones de cuatro amigos durante sus crisis personales y las liga como una historia de grupo, The last kiss es una serie de viñetas que no describen a cabalidad la situación de sus personajes y pretende sintetizar problemas graves con una o dos escenas. De la versión original fueron omitidas ciertas relaciones entre los protagonistas que dotaban de complejidad al relato y ofrecían una idea más clara de su trance pánico-depresivo.

De los cuatro amigos, Michael, interpretado por Zach Braf, es el personaje central. Está a punto de cumplir 30 años y su mujer (Jacinda Barrett) espera el primer hijo de ambos. En una boda conoce a Kim (Rachel Bilson), una muchacha, mucho más joven y dulce que aquella con la que comparte la recámara. El conflicto supone para él, elegir entre una relación mucho más audaz, rejuvenecedora y sin compromisos con Kim o asumir definitivamente su papel de padre y esposo. Pese a ser una historia muy intensa en la versión italiana, aquí luce débil, sin pasión ni erotismo.

Otros personajes, a cuyos conflictos se les presta poca atención, pese a ser situaciones típicas aquí y en Italia, son: un esposo que ya no soporta la etapa de los pañales y el llanto de su bebé por las noches; un aventurero que trabaja como barman y no tiene prisa por adquirir obligaciones matrimoniales y un despechado de amor que prefiere quemar las naves y buscar su destino en otra parte.

La mejor parte, sin embargo, corresponde a la pareja de adultos en sus sesenta y tantos años. “No finjas que sabes lo que pasa en un matrimonio de 30 años, porque no tienes ni idea”, le dice la madre a la hija en una de las escenas. El problema de los matrimonios viejos, la indiferencia de los cónyuges, su necesidad mutua de cariño y sus tentaciones de terminar con todo, se plantean decorosamente en las secuencias de los personajes mayores.

Aunque es menos ilustrativa sobre la inconformidad y las ansiedades de la edad adulta que la versión original, The last kiss se deja ver.

La experiencia permite saber, por otra parte, algunas formas curiosas de entender el amor en Hollywood: los gringos creen que una manera de luchar por la mujer que amas es tirarte a la puerta de su casa por varios días sin ir a trabajar y suplicarle un poco de su compasión para que te perdone. A ellos les funciona.