Wallace & Gromit. The curse of the were-rabbit
Reino Unido (2005)
85 min.
Nick Park, Steve Box
 
 
 
Steve Box, Nick Park,
Bob Baker, Mark Burton
Dave Alex Riddett,
Tristan Oliver
Julian Nott
Peter Sallis, Ralph Fiennes,
Helena Bonham Carter

 

Por qué habría de apostarle alguien a una película de animación stop-motion (cuadro por cuadro) con figuras de plastilina y arcilla trabajadas toscamente con las manos, cuando todo esto puede ser reemplazado por la tecnología digital. No lo sé.

El proceso de realización de Wallace y Gromit: la batalla de los vegetales ocupó cerca de cinco años. Cinco años de un trabajo que consistía en mover unos cuantos milímetros el brazo de uno de los personajes, fotografiarlo y hacer lo mismo 24 veces; todo, para tener un segundo de la película. El resultado, como reconoce su director, Nick Park, es un trabajo imperfecto en el que incluso pueden verse las huellas digitales de los animadores sobre la plastilina, pero envidiable desde donde se le vea.

Es cierto que desde antes de estrenarse, esta cinta tenía cierto éxito asegurado gracias al antecedente de Pollitos en fuga. Sin embargo, la pareja no era totalmente desconocida en México. En los años noventa, ambos hicieron su aparición en cortometrajes que entonces se exhibieron como entremés de varias cintas de la Muestra Internacional de Cine, y eran una sensación.

Lo gracioso es que Wallace y Gromit no son particularmente hilarantes ni trabajan con un guión especialmente complejo; en realidad son bastante británicos. Su encanto radica en que los años de trabajo detrás del filme se notan y se reflejan en secuencias que por momentos evocan las viejas comedias mudas o slapstick comedies, llenas de escenas disparatadas en las que los objetos y los escenarios obedecen sólo a las leyes del guión.

La batalla de los vegetales es un abierto tributo a filmes como King kong, Frankenstein y otras viejas cintas de terror. En ella, el inventor y su perro forman un dúo dedicado al exterminio de alimañas. El Concurso Anual de Vegetales Gigantes se acerca y Lady Tottington, una rica aristócrata, les pide hacer algo con cientos de conejos que podrían poner en peligro el certamen, por lo que echarán a andar su ingenio y sus inventos para salvar la celebración.

Me preguntaba en un principio qué posibilidades puede tener el trabajo de Nick Park y su equipo ante los gráficos generados por computadora. Creo que es la calidez humana del producto.

El que alguien se tome tanto tiempo en modelar todo este mundo debe necesariamente entrañar amor en ello; el ver una figura como la de Gromit llorar y expresar emociones, aun sin que sus creadores le hallan dado una boca, me parece algo verdaderamente maravilloso.

Si bien es cierto que la cinta es un poco larga y que el largometraje parece irles mejor a los personajes, Wallace y Gromit son una garantía para los niños. Créamelo.

Por cierto, antes de la función de La batalla de los vegetales se exhibe un excelente corto protagonizado por los pingüinos de la cinta Madagascar, lo que permite ver dos técnicas de animación igualmente efectivas cuando se les trabaja bien. Para los incondicionales de unos y otros, la tanda completa es un banquete.